Sin Baclofeno en Paraguay

Una persona no puede trabajar cuando se especula con su salud.
Es una vergüenza que tenga que estar llamando a las cadenas farmacéuticas mes a mes preguntando si tienen o no éste medicamento, ir comprando 1 caja de aquí (cuando aparece) y otra de allá para después acostumbrarme a enviar a un familiar o amigo a la frontera para tener sin problemas mi dosis recomendada.
Hoy puedo puedo comprar porque trabajo. ¿Pero los que no pueden qué? Mañana puedo ser uno de ellos y vos también.
¿Voy a tener que ir a otro país cómo lo hice ahora porque un procedimiento cuesta mucho menos que en el mío?
¡Tanto te quiero Paraguay que me duele! Así como cuando me falta esa pastillita …

Qué ganas de volar

En mi corazón de niña sentía que iría a México y Chile algún día y así fue.
Japón y Mauricio ni en mis mejores sueños y ahí me llevó la vida.

USA, Sudáfrica y Dubai sólo de paso unas horas y luego en un avión surcando mucho tiempo parte de África y Asia. Argentina Brasil y Uruguay tienen ya su ✔. Alaska, Escandinavia,Islandia España, Suiza Australia y NuevaZelanda están revoloteando mis fantasías hace bastante tiempo.


Pienso que el mundo es demasiado grande como para quedarse en casa con cosas que cuando hagas tu viaje final no podrás llevar.
Soñar que estás al otro lado del planeta no cuesta nada, sólo los pasajes y alguna cosita más 💰💰😁


Mientras tanto mis libros y los documentales me llevan de aquí a allá y como decía Frida Kahlo

“Pies, para qué los quiero si tengo alas pa’ volar.”

Quiero ser una mariposa

 mariposa

“La escafandra (oruga) y la mariposa” es un libro de Jean Dominique Bauby que luego se llevó al cine donde se toca el síndrome del cautiverio: una persona es prisionera de su propio cuerpo.

Sin llegar a tal situación límite, son las palabras que definen muy bien como es vivir en un cuerpo tetrapléjico como el mío, un cuerpo que me pertenece pero no me obedece, que muevo pero no muevo, que siento pero no siento, que cambia pero no cambia; una mezcla difícil de explicar si no lo vivenciás en carne propia o si no vivís cerca de una persona que pase por algo parecido.

Siempre intento no quejarme de mi vida en su conjunto, porque a pesar de todo me falta poco pero, no me engaño a mi misma tampoco, para lo “estandar” me falta mucho y esa afirmación es lo que me lleva a sentir que soy justamente eso: una oruga y una mariposa mas no en la misma proporción.

Oruga:

Porque quiero caminar sobre el césped recién cortado pero mis piernas no responden, porque intento abrir las manos para dar una caricia o estrechar las de un/a amigo/a pero las tengo cerradas, porque quiero jugar a tirar para arriba a mis sobrinos pero mis brazos no soportan ese peso, porque tengo mucha sed en medio de la noche, veo el vaso de agua a medio metro pero son kilómetros insalvables para mí pues no llego, porque 3 mosquitos se deleitan con la sangre que sacan de mi pie y no logro espantarlos. En sintesís, porque mi cuerpo me encierra en mí misma de cierta forma.

Mariposa:

Porque vuelo con mis sueños, veo el mundo desde arriba como si el cielo estrellado estuviera dado vuelta porque las lucecitas que titilan están allá por debajo mío, porque puedo caminar en la costa del mar en una playa solitaria, porque puedo tomar una hoja en blanco y lápices de colores para dibujar con mis sobrinos, porque puedo entrelazar mis manos con las de esa persona especial y abrazarle parada en puntitas de pie, porque puedo correr con mis amigos huyendo de alguna travesura, porque puedo mover porque sí los dedos del pie, porque tengo sed y puedo levantarme, ir a la cocina, abrir la heladera y tomarme un vaso de agua que yo misma me sirvo, porque me doy una ducha y me lavo la cabeza bajo la ducha sin ayuda de nadie, porque puedo preparar pizzas para comer en familia.

Son cosas tan sencillas y que ya dije mil veces en otros posts, pero la mayoría ni las toman en cuenta. Pero cuanto daría yo por poder hacer todo eso por lo menos un día … estos días, algún día


 

Vení nomás 2014

avion
En 20 días el 2013 se estará despidiendo de todos y cómo muchos estoy haciendo un balance de todo lo vivido y sentido estos 12 meses del calendario. Gracias a Dios a la fecha tengo más días felices con un sentimiento de enorme gratitud para quienes me ayudan y ayudaron de muchas formas.
Espero de todo corazón que a ustedes les haya ido bien también, y si no fue así, que el año nuevo sea un borrón y cuenta nueva. Recordemos con amor a quiénes partieron, la vida te presenta las dos caras de la moneda en tan poco tiempo a veces pues recibimos a nuevos integrantes; niños y niñas que llegan y llenan de alegría los corazones.
Cuando un acontecimiento fortuito te saca todo de una vez es difícil recomenzar pero también libera de pesos innecesarios si lo pensamos bien. Me vacié de todo hace ya casi 19 años, me salvé de una cirugía de cráneo hace 12, quizás pierdas el habla junto la visión de un ojo me dijo el médico pero caraduramente sigo nomás acá. Parece que se tiran la pelota el de arriba con el de abajo.
Viajé bastante, una de las cosas que soñé hacer desde muy chica, viajes de trabajo casi todos, de trabajo voluntario. ¿Cómo puedo quejarme? Conocí gente maravillosa, eso para mí es aprendizaje y me encanta aprender.
Muchas gracias a todos por el cariño, a mis jefes y compañeros de Pronet (¡Son lo máximo!), a los chicos y chicas del QuadRugby, a los integrantes de Parigual, a los amigos de toda la vida y para toda la vida y gracias a mi familia; no es necesario estar juntos sino estar unidos.
Vení nomás 2014. ¡Buen año para todos!